Cada 14 de junio, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Federación Internacional de Organizaciones de Donantes de Sangre (FIODS), la Cruz Roja y la Medialuna Roja, así como asociaciones y bancos de Sangre de todo mundo celebran el Día Mundial del Donante de Sangre.
Un día dedicado a reconocer la labor de millones de personas en el mundo que de manera altruista y voluntaria, aportan sangre para sus semejantes. Sangre que será utilizada en infinidad de actos médicos diarios a lo largo y ancho del planeta.
La dedicación, compromiso y empatía de los donantes de sangre es algo único, quizá el movimiento civil y solidario más grande del que tenemos constancia y, en parte, a ello hace referencia el eslogan elegido para este año: “Una gota de humanidad”.
“Una gota de humanidad” que a veces creemos haber perdido porque en nuestro día a día, los conflictos y la falta de ética nos hacen olvidar que mayoritariamente las personas, somos solidarias, altruistas, generosas y capaces de empatizar con otras personas.
En una única gota de sangre humana se recoge nuestro propio ser, pero además, recoge la historia de todo lo que está por venir: Una madre que salva la vida para regresar con sus hijos; un trasplante exitoso que permitirá a un joven seguir con sus proyectos; un medicamento que día tras día soporta la vida de otra persona; haber tenido un accidente y poder contarlo; disfrutar de la familia y los amigos tras un cáncer… Y todo ello porque sí, porque las personas donantes de sangre somos conscientes de que sin nuestro aporte desinteresado todo lo anterior no sería posible.
Cada 14 de junio nos afanamos en dar visibilidad a algo que deberíamos tener presente los 365 días del año, pero que a puro cotidiano parece volverse invisible.
Donar sangre es sencillo, pero no es habitual. En Navarra no se llega por poco al 3% de la población donante de sangre.
Cada 14 de junio es importante porque además de agradecer infinitamente la labor de los donantes de sangre e invitar a la población a ser donante de sangre, instamos a los responsables sanitarios a dotar a nuestro sistema de hemodonación de los recursos humanos, materiales y económicos necesarios para poder acometer con éxito todo lo que conlleva disponer de unidades de componentes sanguíneos y medicamentos derivados del plasma humano.
Así pues, este año, nuestra más emotiva felicitación a todas las personas que regalan millones de gotas de humanidad, contribuyendo a un mundo mejor para todos.





